LUZBY BERNAL

domingo, 29 de abril de 2012

Tao Yin: El cuerpo como elemento de consciencia by Atreyu


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Tao Yin: El cuerpo como elemento de consciencia

by Atreyu
Instructora de Tao
Muchas veces me han preguntado qué significa la palabra “Tao”. La traducción del chino a cualquier idioma es un poco complicada y podemos encontrar distintas traducciones, la mía es “el camino de dejar de ignorar”.
La gran verdad de todo ser que sufre es la ignorancia de por qué lo hace. Conocemos, sabemos de tantas cosas: historia, política, religión, economía, literatura, etc. pero lo realmente importante, cómo funcionamos nosotros, lo desconocemos. Ignoramos por qué enfermamos, por qué sufrimos, por qué morimos; ignoramos qué hacemos cuando estamos sanos y qué hacemos para estar enfermos.
Somos fundamentalmente energía. Gracias a Einstein no me colgarán por escribir esto. Pero ¿sabemos cómo funciona esta energía en nosotros? En la mayoría de los casos, no. El ser humano sólo es consciente de la energía cuando la pierde, no cuando la tiene. ¡Cómo casi todo en la vida¡
La energía fluye en nuestro cuerpo a través de caminos (que llevan el combustible energético al corazón, riñones, estómago, etc.) llamados meridianos o canales. Estos canales, como el lunar de mi mejilla, están en el mismo lugar desde que se nace (la diferencia es que el lunar lo veo y los meridianos no). Pero a lo largo de mi vida algo ha variado: mi cuerpo. Las vértebras han cambiado de posición, el hombro antes no estaba allí, las caderas, rodillas no son las mismas que cuando era niña; y, como resultado, surgen los dolores, que no son otra cosa que energía bloqueada, energía que en su ascenso o descenso encuentra un obstáculo y no llega a su objetivo (hígado, pulmones, etc.) La máquina humana es perfecta y puede “adaptarse” a ese desequilibrio durante años. Las patologías no se forman de un día para otro, son el resultado de muchos días, demeses y años sin escuchar nuestro cuerpo, sin escuchar nuestro Ser.
Para el Tao la enfermedad es un desequilibrio entre el Yin y el Yang, dos calidades energéticas que son como la corriente continua y corriente alterna para la electricidad. Si existe un exceso de corriente continua o de corriente alterna, o bien saltarán los plomos, o tendremos una luz muy tenue. En nuestro cuerpo sucede lo mismo; si la corriente continua Yin y la corriente alterna Yang están en equilibrio, el resultado será luz o energía plena.

¿Qué es el Tao Yin?


 Tao Yin significa “canalizar energía”. Es la herramienta ancestral que los taoístas utilizaban para desbloquear sus cuerpos y canalizar su esencia vital. El secreto celosamente guardado durante siglos. El emperador en la antigua China era como un Dios al cual nadie osaba molestar. Si estaba enfermo, al médico de entonces no se le ocurría ponerle ni siquiera una aguja, porque le colgaban, lo que utilizaba con el emperador era enseñarle a redireccionar esa energía a través de ejercicios. Así era el Tao Yin, sólo para unos pocos, el emperador y su séquito. La diferencia entre el Tao Yin y cualquier otro ejercicio (exceptuando las artes marciales) es que se ejerciten los tendones, la fibra olvidada por la mayoría. El tendón es la fibra más poderosa y fuerte de mi cuerpo. Pero vivimos como si no tuviésemos tendones y ya se sabe que “todo aquello que no se utiliza, se atrofia”. Los tendones comienzan a acortarse tirando del tejido conjuntivo que recubre nuestros órganos, tirando de la musculatura interna y, como está unida al hueso, tirando de los huesos. Porque también hemos olvidado que el tendón une el hueso al músculo y si se acortan los tendones mi estructura mecánica (esqueleto) variará cambiando de lugar: se acentuarán lordosis, cifosis, escoliosis, artrosis, contracturas y un sin fin de desequilibrios a los que, por desgracia, parece nos hemos acostumbrado.
El Tao Yin es el arte del movimiento sin tensión. Enseña a coger las riendas (=tendones) de nuestro caballo (=estructura) y llevarlo donde debería estar.
Aprenderemos a movernos desde el tendón, gastando el mínimo de energía, como hacen los gatos. Ellos no tienen ni siete ni nueve vidas, ellos tienen una estructura tendinomuscular increíblemente desarrollada. Un gato al caer desde una gran altura lo hace en completa relajación, en el último instante se da la vuelta y recoge el impacto con los tendones, sin tensar músculos, por lo cual no hay rotura de huesos. Muchas personas me comentan que esta teoría es muy bonita, pero que en realidad nosotros no somos gatos, pero deberíamos recordar lo similar que es nuestra estructura con la de un mono, de hecho muchos ejercicios de Tao Yin extraen su nombre de movimientos querealizan estos simios (Por ejemplo: “El mono reza con los codos").
El Tao Yin trabaja con un grupo muscular que se llama psoas. Este músculo tiene comportamiento de tendón y une la parte superior del cuerpo con la inferior. El ser humano vive a medio gas, utilizando en ocasiones menos de la mitad de su potencial. Vivimos, trabajamos y construimos el mundo que conocemos con sólo la mitad del cuerpo, a efectos reales, vivimos de cintura para arriba. El centro de gravedad de nuestro cuerpo, abdomen y zona lumbar, debería ser la zona más fuerte, cuando en realidad es la más débil. Prácticamente todo el mundo se echa la mano a la zona lumbar más de lo que quisiera y cuando hay una caída o cogemos peso de mala manera es allí donde surgirán las lesiones más rápidas. Volviendo al psoas, como los tendones, también se acorta, el resultado de ese acortamiento puede traducirse en diferentes patologías: escoliosis, lordosis, cifosis, acortamiento de una o ambas piernas, problemas genitourinarios, renales, de corazón, prolapsos, etc.
 El psoas también es importante porque está unido al diafragma, el músculo responsable de nuestra respiración. Para el Tao el diafragma es “el asiento del espíritu”, este nombre resume su gran importancia y como ya intuiréis, el diafragma está muy castigado y tenso, tanto o más que nosotros mismos. Al acortarse el psoas, tira del diafragma y hace que también mal respiremos. Al inspirar cogemos oxígeno y dióxido de carbono (CO2) y en la exhalación expulsamos CO2. La exhalación suele ser muy corta, por lo cual no expulsamos todo el dióxido de carbono que inspiramos. El CO2 será metabolizado como toxinas, las mismas se quedarán acumuladas en las articulaciones, tobillos, rodillas, caderas, cervicales, etc.; allí las almacena el cuerpo para protegernos. El Tao Yin nos enseña ejercitando, fortaleciendo y elongando los tendones, a utilizar la suspensión de la máquina humana. Es decir, movernos más y mejor, economizando el combustible que nos da la vida.
El Tao Yin nos enseña a movernos, a respirar, a vivir sin tensión. Nos ayuda a reestructurar huesos y músculos poniéndolo de nuevo todo en su sitio. Así la energía no encontrará bloqueos y nos encontraremos cada día con un caudal de chi más libre y fluido.
Pegados a los tendones están los meridianos tendinomusculares, su acceso con las agujas es bastante doloroso. A través del Tao Yin aprenderemos a mover los tendones, utilizando a su vez la energía que fluye por estos meridianos, es decir pulsaremos el interruptor de la energía interna.
El Tao Yin es la estructura interna del Chi Kung y Tai Chi, la base de estas dos disciplinas. Con el Tao Yin aprendemos a canalizar nuestra propia energía, con el Chi Kung aprenderemos a captar energía del Cosmos y de la Tierra y mezclarla con la nuestra propia, pero si no sé canalizar mi propia energía, por mucho que yo genere, continuarán existiendo bloqueos y puede que éstos se acrecienten. El fin del Tao es el equilibrio y para ello hace 5.000 años se estipuló un orden:
  1.  Tao Yin = Aprender a desbloquear nuestro cuerpo físico y energético y canalizar mi energía.
  2. Chi Kung = El arte de la respiración o trabajo de la energía, aprender a captar aún más energía del cielo y de la tierra.
  3. Tai Chi = El fin último, el arte de ser un receptor y emisor de esta Energía Cósmica e ilimitada de la cual estamos hechos. Es por eso que muchos practicantes de Chi Kung y Tai Chi necesitan hacer Tao Yin para equilibrar su estructura y mejorar su práctica. Estas técnicas se han mantenido en secreto hasta ahora y por fin ha llegado el momento de divulgarlas.

CONFERENCIA Y CURSO DE STELLA MURIAS EN VITORIA-GASTEIZ

Conferencia gratuita: El cuerpo como instrumento de consciencia

11 de Mayo 19:00 h. Casa de Cultura Ignacio Aldecoa (Biblioteca de La Florida)

Curso de iniciación al Tao 12 y 13 de Mayo


Hoja de vida de Stella Murías…


Mi búsqueda del equilibrio me ha llevado a profundizar en los diferentes aspectos de los cuales es formado un ser humano. Comencé tratando de purificar mi cuerpo a través del antiguo arte del ayuno y la hidroterapia, combinándolo con la naturopatía.
Posteriormente inicié mi andadura por el sendero del entrenamiento del cuerpo con el “Hatha Yoga”, el “Kundalini Yoga” y el “Ashtanga Yoga” complementando el trabajo físico con un entrenamiento psíquico basado en la meditación, exprimentando diversas técnicas meditativas de las cuales resaltaría la “Vipassanna”. El “Tantra” llamó a mi puerta y esa fue la pieza clave de mi cambio de rumbo. Tome conciencia de que todo bloqueo físico o mental era en realidad un bloqueo en esa energía generativa, en la energía sexual. Entenderla y manejarla fue a partir de ahí mi objetivo. Fue entonces cuando el Amor Sanador llegó a mi vida, también conocido como Tao Sexual y el Taoismo se coló en mi corazón y se convirtió en mi gran amor, un amor que ya dura más de 10 años.
Comienzo en el sendero del TAO en Gran Bretaña de la mano de la Familia Lee, unos de los primeros transmisores en Europa de esta secreta disciplina, disciplina que abrazo con sincera dedicación practicando con ellos Chi Kung, Kai Men y meditación durante casi cuatro años.
Durante mi estancia en Italia continúo mi formación en Chi Kung,  Amor Sanador y meditación con diferentes maestros orientales, y comienzo con maestros occidentales de la escuela de Mantak Chia, la forma magistral de organizar e impartir el entrenamiento taoísta de este maestro me hizo decantarme por su sistema y certificarme en Tailandia bajo su tutela en Amor Sanador, Sanción Cósmica, Chi Kung Camisa de Hierro Y Tao Yin.
Amplié mi formación energética con el gran maestro Lao en Tailandia. Reforcé mis conocimientos de la raíz interna del Chi Kung (tratado músculo tendón, lavado de la médula ósea...) con el maestro Dushan Donko experto en estas disciplinas y maestro de Aiki do.
Creo firmemente que la enfermedad no existe, que el amor no expresado atora nuestro cuerpo y confunde nuestro corazón. Para mí el amor es una combinación de la “energía espiritual sensible” o también llamada energía sexual, con la energía emocional que mana de todos nuestros órganos. El arte de canalizar ambas energías en el cuerpo es llamado: TAO YIN. Por este motivo en estos últimos siete años de mi vida me he volcado en el desarrollo y difusión, en España, de esta disciplina. He creado el sistema “Tao Yin Kuan Yin basado en fortalecer nuestra estructura interna y dar una mayor elasticidad a nuestra musculatura externa, para poder canalizar eficientemente una cantidad cada vez mayor de esta energía espiritual sensible, para ser mejores canales de amor consciente o compasión.
Llevo 4 años formando profesores de “TaoYin Kuan Yin” y continúo mi camino aprendiendo y enseñando alquimia interna taoísta. Mi última incursión en este terreno ha sido pasar 21 días en la más completa oscuridad profundizando en la práctica de la alta alquimia taoísta, Kan-Li (agua y fuego), y del Amor Sanador.
Dedico mi vida a aprender, enseñar y caminar en el sendero del TAO.

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